Los video juegos ¿Son malos o buenos?

Ventajas y Desventajas de uso y abuso

Aceptémoslo, con los avances recientes de la tecnología y la evolución de la sociedad, actualmente las probabilidades de que en cada hogar exista al menos una consola de videojuegos son extremadamente altas.

Los videojuegos han pasado a ser el regalo predilecto de niños y adolescentes en fechas especiales como su cumpleaños, navidad o día de Reyes.

No obstante, no sólo niños y adolescentes disfrutan de ésta tecnología, cada vez son más los adultos que se unen a gran grupo de personas que disfrutan de jugar videojuegos, sea a través de consolas o dispositivos móviles, o juegos en línea por medio del computador.

Y si, aunque en la mayoría de los casos son más las consecuencias negativas que podemos observar que las positivas, también pueden derivarse ciertas ventajas de uso cuando éste es bien gestionado. Es por ello que acá señalaremos ambas caras de la moneda.

Comúnmente, son los niños y adolescentes quienes más disfrutan de este tipo de juegos, porque aunque tienen responsabilidades escolares, disponen de un poco más de tiempo para dedicarle al juego, cuestión que aunque a los adultos se les dificulta, no los hace quedar fuera de la lista de personas que disfrutan de ello.

Tipos de consolas hay muchas, y tipos de juegos muchos más aún, por lo que hablar positiva o negativamente de alguno en específico se hace complicado. NO hace falta recurrir a estudios científicos o realizados por expertos para realmente determinar las consecuencias negativas que el abuso de este tipo de juegos puede traer, basta con observar detenidamente al individuo para darse cuenta de todas las señales.

En primer lugar, podemos destacar que el abuso en el uso de videojuegos se deriva en sedentarismo. Un niño o adulto que pase la mayor parte de su tiempo pegado a una consola jugando, probablemente no dispone de ningún tiempo para dedicarlo a realizar actividades físicas o al aire libre, la persona se vuele sedentaria, lo que puede traer consecuencias como obesidad, problemas óseos o musculares, entre otras.

Además de esto, afecta las relaciones sociales, porque la persona está tan metida en el juego, que pierde la capacidad o el interés de salir a socializar con otras personas, pasar tiempo con amigos o familiares, conocer gente nueva, por lo que las relaciones interpersonales también se ven afectadas.

Puede influir negativamente en el desempeño académico, porque el niño o adolescente está constantemente pensando en el juego, lo que le hace olvidar o pasar a segundo plano las asignaciones académicas, además de que cuando se usan en exceso, afectan las habilidades de atención y concentración.

Especialmente cuando se trata de juegos violentos, debemos prestar especial atención, lo ideal sería que como padres controlemos el acceso de nuestros niños a este tipo de juegos, ya que son los niños pequeños (y los adolescentes) los que son más influenciables, y mientras más expuestos a la violencia estén, mayores conductas violentas mostrarán.

Recordemos que a diferencia de lo que puedan observar en la televisión, en los videojuegos es la misma persona que está jugando quien lleva a cabo comportamientos violentos de forma virtual, por lo que su sensibilidad ante la violencia se disminuye.

Sin embargo, no todo es negativo cuando se trata de videojuegos, usados adecuadamente pueden generar múltiples beneficios en diversos aspectos.

Por ejemplo, al contrario que cuando se abusa de ellos, puede ayudar a mejorar las habilidades sociales, porque en muchos de estos juegos, especialmente cuando son en línea, el individuo se ve obligado a socializar con otras personas dentro del juego, además puede convertirse en el plan perfecto para invitar amigos y pasar un rato agradable jugando por lo que también fomentan el trabajo en equipo; incluso puede ser un tema de conversación bastante ameno, dependiendo del grupo de pares con el que se cuente.

Permite desarrollar el pensamiento lógico, así como mejora las habilidades de planificación, organización, toma de decisiones y solución de problemas, ya que los videojuegos presentan situaciones a las que el individuo debe encontrar solución, por lo que deberá idear estrategias para ello; mejorando además, la coordinación óculo-manual.

Aumenta la tolerancia a la frustración, ya que probablemente la persona deberá perder varias veces antes de lograr su objetivo, por lo que aprenderá que para lograr determinada meta, deberá realizar varios intentos y no rendirse a la primera que las cosas vayan mal.

Ahora bien, para obtener todos estos beneficios, es importante controlar y gestionar adecuadamente el uso de videojuegos.

Aunque probablemente la mayoría de nosotros hemos implementado alguna vez un videojuego como una forma de mantener a los niños entretenidos u ocupados por un tiempo para que podamos realizar ciertos quehaceres; el hacerlo repetidamente sólo provocará que el niño aprenda que cuando sus padres no pueden prestarle atención, él puede recurrir a los videojuegos.

Por lo que en este sentido es importante que exista un balance, ciertamente en algunos casos nos veremos obligados a recurrir a esta estrategia, pero también es importante que dediques un tiempo prudencial a pasarlo en familia y disfrutar de la compañía de todos.

Igualmente si eres adulto, en ocasiones necesitamos alguna actividad que nos permita desconectarnos de las preocupaciones del día a día, y los videojuegos pueden ser una opción bastante entretenida, sin embargo es importante que así como dedicas tiempo a jugarlos, debes dedicar tiempo a disfrutar con tus seres queridos.

En conclusión, como casi todo en la vida, los videojuegos no son ni muy buenos ni muy malos, todo va a depender de cómo los usemos.

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