abandonar la relación
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Cuando nos unimos a una persona, bien sea por matrimonio, concubinato o el simple deseo de compartir su vida juntos, lo hacemos con la esperanza o el deseo de que sea para toda la vida. Si bien es cierto que a lo largo del tiempo podremos haber conocido muchos casos de éxito en las relaciones de pareja, esto no siempre sucede así, y ahí es cuando la pareja decide abandonar la relación.

En muchos otros casos, incluso cuando al principio la relación pudo haber sido bonita y placentera, las cosas terminan en separación por distintas razones.

Cuando hablamos de separación, usualmente nos referimos a esa que se da cuando ambas partes están de acuerdo, sin embargo, también ocurre que aunque no se hable de separación, uno de los dos miembros de la pareja abandone el hogar o la relación. Y aunque toda separación es difícil, cuando hay una sensación de abandono la situación puede ser aún peor.

Pueden ser muchas las razones que lleven a una persona a terminar con una relación, bien sea una infidelidad, insatisfacción, sensación de poco o ningún crecimiento personal, metas y planes diferentes, e incluso el que se haya terminado el amor. Pero cuando una persona decide abandonar la relación sin haber dado señales, probablemente haya razones ocultas.

Incluso, se han visto matrimonios o relaciones de pareja en las que de la noche a la mañana uno de los miembros de la pareja se va, aparentemente sin dar explicaciones, dejando a familiares y personas cercanas a la pareja sorprendidos, puesto que no lo esperaban ni sabían, ni mucho menos sospechaban que algo estuviera mal.

Cuando una relación es funcional entre dos personas, independientemente de si aún hay amor o no, hay la suficiente confianza y comunicación como para hablar de los temas que molestan a alguno o ambos miembros de la pareja, e intentar buscar soluciones. Si las soluciones no se encuentran, quizás sí encuentren la madurez posible como para ponerle fin a la relación.

Ahora bien, cuando una persona abandona el hogar o la relación de forma drástica y sin brindar explicaciones, es posible que se deba a tres tipos de escenarios, que aunque puede haber muchos más, son los más comunes.

En primer lugar, a veces las situaciones problemáticas en las parejas son tan complejas, que para uno de los miembros la solución más fácil es huir. Al hacerlo, sienten que pueden alejarse de sus problemas y que será la forma más rápida de cortar con ellos y seguir adelante. Normalmente, esto se da en los casos de abuso tanto físico como verbal y psicológico.

Otra de las razones o escenarios que pueden presentarse cuando una pareja se separa drásticamente, es el hecho de presentar desde hace tiempo problemas en la relación, que por mantener apariencias han decidido ocultar a los demás.

Usualmente cuando esto ocurre, la relación se deteriora con mucha más rapidez, porque además de tener que lidiar con los problemas que puedan presentar, deben sumarle el agotamiento y malestar que produce mantener una imagen que no existe. Esto hace que los miembros de la pareja sean cada vez más infelices, y al final uno de los dos termine por abandonar.

En tercer lugar, también puede ocurrir que desde el inicio no fueron una pareja del todo funcional, puede que haya “amor”, una atracción intensa o la necesidad de permanecer con esa persona, pero no existe la confianza, las ganas ni la comunicación suficiente para solucionar los problemas que puedan presentar.

Y, aunque muchas veces las separaciones o el abandono se deban a una tercera persona en la vida de alguno, cuando una tercera persona aparece o está involucrada en la situación, regularmente es porque ya existían problemas con anticipación que llevaron a eso.

Independientemente de las razones por las que una persona pueda abandonar un hogar o una relación, más que la separación es la sensación de abandono y las pocas explicaciones lo que terminan por afectar aún más a la otra persona.

Como en toda separación, la persona vivirá un proceso de duelo con todas sus etapas, sin embargo, este puede prolongarse aún más, o ser más complicado de superar puesto que no se esperaba ni se estaba preparado para ello. Por lo que contar con el apoyo de las personas cercanas e incluso asistir a terapia, es sumamente importante y beneficioso.

Independientemente de si en una relación de pareja hay problemas o no, lo importante es cultivar desde el inicio la confianza, comunicación, respeto, lealtad y afecto necesarios para que este tipo de situaciones puedan evitarse. Y en caso de que los problemas se salgan de las manos, buscar ayuda profesional que pueda orientarles y llevarles a tomar la mejor decisión.

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Psicóloga egresada de la Universidad Rafael Urdaneta de Maracaibo, Edo. Zulia (Venezuela) desde hace 5 años. Especializada en el área infanto-juvenil y familiar, con estudios en Duelo, Crianza, Pedagogías Alternativas y Certificada como Psicoterapeuta Existencial por el Colegio Latinoamericano de Psicología Comprensiva. Actualmente trabajando en la línea de Reeducaciones Psicopedagógicas para niños y adolescentes con diagnóstico de TDAH.