biodanza
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Con los ritmos de vida tan acelerados que actualmente llevamos, no es de extrañar que cada día aumenten más los signos de estrés y ansiedad en la población en general.

Ante esta problemática, diversos teóricos e investigadores alrededor del mundo se han dado a la tarea de crear nuevas terapias o formas de relajación, que ayuden a las personas a conectarse consigo mismos y con otros.

Entre ellas tenemos la Biodanza. Aunque quizás es un término bastante escuchado últimamente, la mayoría de las personas aún no saben de qué se trata, y por desconocimiento, tienden a rechazarla como una forma de expresión positiva.

Es por ello que se hace necesario darle una respuesta a las interrogantes ¿Qué es la Biodanza y Cómo nos beneficia?

La Biodanza o Danza de la vida, se trata de un sistema de integración humana, en el que las personas a través de la expresión corporal, buscan brindarle bienestar al cuerpo, reeducar su emocionalidad, y aprender nuevamente las funciones originarias de la vida. Es decir, se trata de conectarse con las propias emociones y las del otro, y encontrar un sentido de vida.

Pese a la palabra “danza” en su nombre, la Biodanza no es una bailoterapia, incluso, podemos decir que es mucho más que un baile. Aunque sí se trata de mover nuestros cuerpos de acuerdo a lo que la música nos hace sentir, no se trata de seguir pasos específicos ni coreografías, ni solamente de bailar.

Se trata de expresar nuestras emociones a través de nuestro cuerpo, para poder hacer contacto con nuestro propio ser y nuestra esencia, y trabajar en los vínculos que establecemos con los otros. Se trata de dejarnos fluir significativamente, aceptar y validar todas las emociones, dándoles cabida en nuestras vidas y aprendiendo a manejarlas.

Contrario a lo que se cree, para practicar Biodanza no es necesario ser un excelente bailarín o bailarina ni nada por el estilo, cualquiera puede practicarla, porque consiste en realizar movimientos suaves y con fluidez, para restablecer el equilibrio interno.

Se practica en grupo, y aunque cada quien es responsable de sus propios movimientos y formas de expresión, las sesiones de Biodanza siempre deben estar dirigidas por un instructor que se ha formado en el área, ya que será éste quien se encargue de guiar al grupo y sus procesos.

Es importante entender que durante la práctica de Biodanza, debemos darnos el permiso de fluir, sentir y vivenciar el momento, y cualquier tipo de emoción que pueda presentarse. Los prejuicios, expectativas y temores los dejamos a un lado, y simplemente nos concentramos en experimentar el momento.

Por ende, la Biodanza puede resultar muy beneficiosa en los casos de estrés y ansiedad manifiesta, y realmente para cualquier persona que necesite reconectar con su esencia. Su práctica influye directamente en nuestra calidad de vida, porque trae consigo beneficios a nivel físico, psicológico, fisiológico, y así, una diversidad de áreas más.

Al ser desestresante, tiene efectos directos en nuestro sistema inmunológico, ayudándonos y restablecer y aumentar nuestras defensas, así como la química de nuestro cerebro, brindándonos fortaleza, reduciendo el estrés y cualquier tipo de tensión muscular.

Por ser una actividad física, aunque suave, nos ayuda a mejorar nuestra flexibilidad, ritmo, coordinación, y tono muscular, brindándonos mejor salud física. Además a través de su práctica constante, puede ayudarnos (aunque no curar por razones obvias) con los síntomas de diabetes, hipertensión, y enfermedades coronarias.

A nivel psicológico los beneficios son mayores aún. En primer lugar, porque incrementa la expresión y reconocimiento de las emociones propias y las del otro, facilitando su comprensión y mejor manejo, además de mejorar la comunicación. Reduce significativamente el estrés y la ansiedad, proporcionando armonía y contribuyendo con el equilibrio emocional.

Nos ayuda a crear nuevos vínculos de forma natural, y fortalece los que ya tenemos. Genera un efecto placentero de goce y satisfacción, lo que nos hace sentirnos felices y mejora nuestro estado de ánimo en general.

Por ende, es una práctica llena de beneficios y aspectos positivos, si la tomamos en serio y nos enfocamos en conectar con el momento que se está viviendo. Actualmente ha ganado mucha popularidad a nivel mundial, especialmente en Latinoamérica, por lo que son cada vez más las personas que se unen a esta práctica.

Debido a su creciente popularidad, son cada vez más las personas que deciden formarse como instructores, por lo que encontrar a alguien que la practique y esté en las capacidades de dirigir una sesión en tu localidad, no debería ser tarea difícil. Así que solo queda de nuestra parte investigar y animarnos, que seguramente sentirás sus beneficios con rapidez.

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Psicóloga egresada de la Universidad Rafael Urdaneta de Maracaibo, Edo. Zulia (Venezuela) desde hace 5 años. Especializada en el área infanto-juvenil y familiar, con estudios en Duelo, Crianza, Pedagogías Alternativas y Certificada como Psicoterapeuta Existencial por el Colegio Latinoamericano de Psicología Comprensiva. Actualmente trabajando en la línea de Reeducaciones Psicopedagógicas para niños y adolescentes con diagnóstico de TDAH.