infidelidadLa infidelidad es un tema muy sensitivo que hoy en día es la razón de un gran porcentaje de los divorcios en el mundo. Sus causas pueden ser innumerables y van desde emocionales, psicológicas, sociales, ambientales, culturales etc. El descubrir la infidelidad puede resultar tan doloroso para el “engañado” que algunas personas buscan de salida hasta la muerte. Otras se deprimen tanto o sienten tanta culpa, que caen en una depresión de la cual es muy difícil salir.

Muchos matrimonios en los cuales uno de los miembros ha sido infiel, dicen haberse aburrido o desencantado de la pareja. Lo que lleva a pensar que al momento de la unión no lo hicieron por las razones correctas. Si bien es cierto el amor y el interés en algo no dura para siempre, pero depende en gran medida de cómo lo cuidemos y lo sepamos manejar.

En muchos hogares hay mujeres (generalmente son mujeres),  que cuando contraen nupcias, son lo más atentas y cariñosas, cuidan su apariencia física y dan el todo por el todo por su pareja. Esta actitud con el tiempo va cambiando, ya sea por costumbre o por la llegada de los hijos a los que se les presta entonces “más atención” u otras causas. También durante el embarazo, muchas mujeres se creen enfermas, y a veces pasan los 9 meses sin tener relaciones por miedo a dañar al bebe, que es normal que sientan estos miedos, pero busquen ayuda e infórmense  estar embarazada no es sinónimo de estar incapacitada para tener relaciones sexuales.  Estos cambios de actitud con la pareja, los cuales son muy paulatinos, van afectando poco a poco el convivir y hacen que la otra parte se aburra fácilmente y a veces sin buscarlo, caen en ser infiel. No estamos justificando una actitud, pero si son cosas que debemos tomar en cuenta y hacernos un reconocimiento sincero.

Hay otras causas que simplemente son sociales, ya sea por presión de grupo o por malas compañías o simplemente por el ejemplo que tuvieron. Estas personas sencillamente no están ni estuvieron comprometidas nunca con la palabra “monogamia”.

Es importante destacar que el matrimonio o la relación libre que se tenga (no importa como se llame mientras exista el deseo de ser solo dos), está basada en una decisión; si en una decisión de ser fiel y estar allí en las buenas en las malas y en las peores. Y si algo va cambiando pues para eso está la comunicación y el entendimiento. Debemos hablar como pareja y tomar medidas a tiempo. Tratar de cambiar lo menos posible a la otra persona y tratar de ser nosotros mismos siempre, ya que si vendemos una imagen que no es solo para conquistar y luego de casados sacamos ese verdadero yo, pues no pasará mucho tiempo antes de que la relación se deteriore.

También debemos recordar que la persona que engaña siempre encontrará una justificación como las mencionadas en los primeros párrafos de este artículo, y puede que hasta cierto punto este en lo correcto mas una infidelidad nunca es o debe ser la salida a nada.

Perdonar o No?

Esta es la pregunta del millón…  decía mi abuela que: hombre fiel no hay y que toda mujer que se case tiene que saber que en algún momento el hombre le sera infiel; pero que el hecho que “tiren una canita al aire” no los hace del todo infieles;  infieles se les llama a los que dejan su hogar y faltan a su palabra por irse con otra. Será cierto o no? Lo dejamos a cada cual…

Perdonar una infidelidad no es nada fácil. Primero debemos hacer las paces con nosotros mismos y aceptar los hechos tal cual fueron y sin adornos. Luego que hayamos tocado fondo, es decir, luego de haber llorado y desahogado nuestras rabias y angustias, debemos evaluar si nos conviene o no (emocionalmente hablando), perdonar y seguir adelante o dejar todo hasta ahí. Eso claro si la otra persona desea seguir con nosotros. Si se decide perdonar, es primordial que entierres la mala experiencia lo más profundo que puedas y que este tema nunca más se saque a la luz ya que de otra forma, si lo vas a estar sacando en cara a cada rato, no es perdonar. Además debes buscar ayuda para superar la pérdida de confianza y tratar de recuperarla. Al igual que ambos como pareja deben buscar ayuda para ver que ha pasado y por qué se llego a ese punto.

También recuerda que la tercera persona (con la cual nos fueron infieles), no tiene culpa de nada. Esta persona no tiene el compromiso con nosotros, este compromiso lo tenía nuestra pareja. A esa persona no le interesa si nos lastima o no pues no tienen un vínculo con nosotros; ese vínculo pertenece al matrimonio del cual solo forman parte tu pareja y tú. Además quien sabe que le habrá dicho tu pareja? Quizás dijo que era divorciado o soltero… en fin, el responsable es quien falta a la decisión tomada de ser fiel.

Anímate, trata hoy de hacer un cambio en tu vida. Evalúa como esta tu relación y dedícale tiempo. Evita la monotonía y la costumbre.

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