Como meditar

Muchas personas piensan que meditar es hacer yoga. Sin embargo, cuando hacemos referencia a la meditación no nos referimos a hacer yoga.

Antes de empezar, te explico brevemente algo.

¿Por qué meditar?

La meditación es una poderosa herramienta. Te ayuda a combatir el estrés, mejora tus condiciones físicas, ayuda a aliviar dolores crónicos, a dormir mejor, sentirte feliz, sentir paz y a prestar más atención de lo que sucede a tu alrededor, encontrando soluciones rápidas a cualquier situación que se te presente.

En un nivel más profundo, la meditación es un pasillo hacia lo desconocido.  Nos ayuda a encontrar sentido al misterio de quienes somos y en muchísimos casos nos hace entender el propósito de nuestra vida.

Cuando empiezas a meditar, te darás cuenta de lo que hace tu mente. Pensamientos profundos de tu pasado y visiones de lo que quieres en tu futuro comienzan a surgir. En algunos casos también aparecen recuerdos difíciles o tristezas.

Estas sensaciones son normales. Así que, si estás empezando con la meditación, no te sientas mal si estos pensamientos comienzan a surgir. Es una condición natural. Con el tiempo aprenderás a dominar las barreras de los pensamientos y encontrarás claridad y muchísima paz.

Comencemos con los consejos de como meditar:

Postura

Así sea que te sientes en una silla o con las piernas cruzadas en el piso, asegúrate que tu espalda esté totalmente recta y la cabeza en alto. Si estás desganado(a) y así mismo está tu cuerpo, tu mente estará también desganada, es muy importante que tengas la espalda recta. Si tu cuerpo está bien balanceado, igual tu mente lo estará. Intenta imaginar que tu cabeza está intentando tocar el cielo.

Si te acuestas sobre tu espalda, es recomendado lo mismo, mantener la espalda recta, la cabeza levantada y los ojos abiertos o cerrados. (No recomendamos tanto que te acuestes ya que puedes quedarte dormido(a).

Ojos

Intenta mantener los ojos abiertos. Con los ojos abiertos estás más atento(a) a lo que está sucediendo.  Relaja los ojos, baja la mirada e intenta mantenerla relajada.

Si cierras los ojos hay más probabilidades de que tus pensamientos e historias queden a la deriva. Sin embargo, es sumamente importante que determines de que forma es más cómodo para ti. Algunas personas indican que cerrando los ojos es mucho más efectivo. Es bueno que experimentes y determines que es lo mejor para ti.

Atención

Con la consciencia ordinaria, es difícil que siempre estemos presentes en lo que está sucediendo. Por ejemplo, si conduces un automóvil teniendo una preocupación en mente, repentinamente llegas a tu destino y no recuerdas absolutamente nada de lo que condujiste.

La meditación es una manera maravillosa de despertarnos y estar presentes en lo que sucede en nuestra vida. Analicemos a que se refiere la concentración.

Para utilizar nuestra atención en la meditación, es necesario concentrarse en el centro de la consciencia. Se recomienda enfocarse plenamente en la respiración.

Respiración

Siguiendo al punto anterior, prestar atención a la respiración te mantiene en el momento presente.  Date cuenta de tu respiración, entrada y salida de aire. Observación: No hay necesidad de regular la respiración, solo respira naturalmente.

Pensamientos

Cuando comienzan a fluir tus pensamientos, lentamente déjalos ir regresando a tu enfoque en la respiración.  No intentes detener los pensamientos, ya que esto solo hará que te agites. Imagina que son visitantes inesperados que llegan a la puerta de tu hogar, les indicas que se vayan de manera educada. Luego regresas la atención total a tu respiración.

Emociones

Es difícil establecerse en la meditación si estás luchando con fuertes emociones.  Esto es debido a que las emociones tienden a crear historias en la mente.  Especialmente los sentimientos de enojo, vergüenza y miedo tienden a crear historias que se repiten una y otra vez en nuestra mente.  El enojo y la vergüenza tienden a mantenernos pensando en eventos del pasado. El miedo se encarga de crear historias relacionada con el futuro, comenzando con “que pasaría si…”

Para sobrepasar las fuertes emociones que pueden surgir durante la meditación, es sumamente importante enfocarse en lo que sentimos en nuestro cuerpo cuando pensamos en esas emociones.

Por ejemplo, si es miedo lo que sientes, es posible que sientas un apretón en el pecho, o alguna sensación en el estómago si es enojo.

Deja que estas historias en tu mente simplemente pasen y enfócate nuevamente en tu cuerpo. De esta forma no permites que tus emociones se apoderen de ti, ni te enredes en historias que en este punto no tienen sentido alguno.

Silencio

El silencio cura. Sabemos que existen muchos canales en Internet, en YouTube, Spotify que brindan listas de música de relajación, meditación y concentración, pero es muy recomendado simplemente estar en un lugar en silencio.

De otra manera es posible que lo que escuches simplemente te lleve a concentrarte en lo que escuchas y no proceses nada en tu mente.

Cuando estamos en silencio, sentimos  lo que nuestra mente está haciendo.  El silencio te mantiene firme y en calma.

Tiempo

Puedes comenzar con 10 minutos. Es recomendado que pases más de 10 minutos solamente si sientes que el tiempo es muy corto. No te fuerces a meditar por más tiempo si no estás listo(a) para hacerlo. Cuando tengas experiencia con la meditación, es probable que decidas extender las meditaciones a 25 minutos. Este tiempo te permite establecer la conexión cuerpo y mente sin causar estrés. Sumamente importante, dejar ir cualquier pensamiento de “debería hacer…”

Algunas personas disfrutan la meditación hasta por una hora. Otras personas indican que no pueden estar meditando más de 10 minutos. Define que sientes mejor para ti.

Lugar

Lo ideal es que definas un lugar especial para establecer tu meditación. Esta experiencia es sumamente personalizada.

Algunos crean una especie de altar en su habitación, colocan algunas velas para cambiar el ambiente, y se colocan sobre una alfombra, se sientan y meditan.

Otras personas simplemente se sientan en alguna esquina de la parte más tranquila de sus hogares, notifican a las demás personas que por unos minutos no les molesten y realizan su meditación.

Las personas más experimentadas logran meditar al momento que se despiertan y lo realizan mientras están acostadas en sus camas, se enfocan en su respiración y meditan por 10 o 15 minutos. Identifica como te sientes más cómodo(a).

Disfrutar

Lo más importante al finalizar, es la satisfacción de saber que disfrutaste la meditación. Posterior a la meditación, siéntate, sonríe. Sé gentil con tu persona y recuerda puedes comenzar meditando solo por unos minutos cada día hasta que te acostumbres.

*Si no has leído el artículo 7 Beneficios increíbles que te brinda la meditación, te sirve como complemento de este artículo, para que te motives y medites.

***Si te gustó este artículo, suscríbete a nuestro boletín semanal donde recibirás temas que son de tu interés, al igual que podrás colaborar con ideas y recomendaciones para nuestro equipo de escritores.

Para suscribirte completa el siguiente formulario con tu nombre y dirección de correo electrónico.