Manejar situaciones incómodas es un tema que siempre causa sensación ya que cada cual podemos tener una reacción distinta ante un mismo problema.

Lo cierto es que de la forma como manejemos las cosas y como los tomemos, dependerá las heridas que le vayamos haciendo a nuestra alma y así, como cambie nuestra forma de pensar y actuar quizá para siempre.

Elige como recibes y percibes las palabras.

Debemos cuidarnos de la forma en que nos llegan las palabras y el caso que le hacemos a las mismas, es decir, cuánto las dejamos calar en nuestra mente y cuanta importancia le damos. Esto es sumamente importante para poder manejar las situaciones incómodas de manera saludable.

Debemos estar muy conscientes que no todos somos iguales y que la crianza que hayamos tenido y las vivencias, nos hacen diferir enormemente ante la misma situación; esto es algo que siempre debemos tener presente.

Lo que queremos decir es que cada vez que alguien “trate de herirte” de una forma u otra, piensa que esa persona puede que lo haya hecho con toda la intención del mundo, pero puede que no, puede que simplemente te haya dirigido un comentario el cual para ella por su forma de ser, no significa lo mismo que para ti.

Recuerda que lo que se recibe acá no tiene por qué haber salido de allá de esa forma. Eso es simple lógica. De esta forma es bueno que antes de reaccionar, nos detengamos a pensar… lo habrá dicho con la intención que yo lo recibí? Recuerda que siempre hay varias formas de ver las cosas, no pienses que todos te quieren hacer daño o que están para herirte; a veces las personas ni siquiera saben que algo te atañe cuando ya lo han dicho.

No es nada personal ni contra ti.

No lo tomes todo tan personal, no seas puro sentimiento… esto no nos lleva más que a una vida de sufrimiento y amargura.

Vive feliz, deja que solo te importe lo que tú pienses de ti. Ahora bien si la situación se torna roja, trata de respirar y calmarte y entender qué razones llevaron a la otra persona a actuar como lo hizo.

Recuerda que para que haya una pelea siempre deben haber dos o más. Trata siempre de ser el adulto y el maduro del conflicto; créeme que cuando te vean con calma, se calmara la situación.

Trata de ser tu el que coordine y razone aunque te mueras por dentro de la rabia, piensa en que te sirve esa rabia? Que beneficios te trae? Ahora bien, te aseguro que te traerá muerte de neuronas que necesitarás para más adelante en tu vejez… esto solo es broma, pero a lo que quiero llegar es que de nada te sirve tener la rabia dentro que no te permita pensar con claridad.

Medita, respira y piensa como la otra persona, entiende sus razones aunque no sean iguales a las tuyas, relájate y sé el adulto conciliador. Verás cómo piensas con claridad y lograras salir adelante. Recuerda que no podemos cambiar a nadie, las personas son como son ellas deben cambiar por propia convicción, así que no te queda de otra de aceptar y que te acepten como eres; pero mientras, trata de vivir feliz y sin estrés.