trabajar en la adolescencia
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Actualmente se ha hecho mucho más común, que los jóvenes comiencen a trabajar desde tempranas edades. Bien sea por las crisis económicas de diversos países que prácticamente obligan al adolescente a contribuir con los gastos del hogar, o por simplemente generar algún ingreso que les permita comprar sus cosas sin tener que recurrir a sus padres.

Si bien, el tener algún trabajo de medio tiempo en la adolescencia puede resultar muy ventajoso tanto para el chico como para el grupo familiar en sí, en algunas ocasiones si no se maneja de la mejor forma también puede resultar negativo, por lo que acá te explico algunas Ventajas y Desventajas de trabajar en la Adolescencia.

El obtener y mantener un trabajo en cualquier etapa de nuestras vidas, requiere de mucha madurez, por lo que uno de los principales beneficios de que los adolescentes trabajen, es que maduran mucho más rápido. Esto es, porque al trabajar adquieren un sentido de responsabilidad que quizás les había costado aprender.

Les enseña a ser independientes, responsables y aprenden el valor del trabajo, puesto que saben que sólo pueden conseguir lo que quieren con su esfuerzo. Esto los hace además valorar todo lo que como padres les hemos otorgado y les seguimos otorgando, puesto que saben que también o hemos podido lograr con mucho esfuerzo.

Se sienten más motivados, seguros y confiados, puesto que las diversas situaciones en el trabajo les harán aprenden habilidades de manejo de conflictos y resolución de problemas, además de que el saber que pueden comprarse sus cosas personales sin necesidad de recurrir a otros, les brinda una gran satisfacción.

Aprenden de planificación y organización, puesto que si los hemos guiado bien y se mantienen en la escuela, deberán organizar sus horarios para poder dedicarle el tiempo y esfuerzo suficiente tanto a lo laboral, como a lo académico.

Finalmente, mientras trabajan, te aseguras de que están en un lugar seguro y que realmente están aprendiendo lecciones de vida, por lo que las preocupaciones sobre lo que pueda estar haciendo, con quien se junta, entre otras cosas, tienden a disminuir.

Por otra parte, algunos riesgos también pueden presentarse. Por ejemplo, las relaciones sociales pueden verse afectadas, puesto que un trabajo agrega obligaciones extra que disminuyen el tiempo que puedan tener para compartir con sus amistades; y cuando tienen tiempo libre pueden sentirse cansados.

Dependiendo del trabajo en el que ingresen, y el tipo de personas que allí laboren también, pueden establecer relaciones sociales con compañeros de trabajo que no necesariamente tengan cosas positivas que aportar.

Cuando no aprenden con rapidez a organizarse, pueden llegar a descuidar los estudios y bajar las calificaciones. Incluso en algunos casos, cuando comienzan a ver que con su dinero pueden comprar muchas cosas que antes no, algunos adolescentes terminan por abandonar los estudios puesto que prefieren un trabajo a tiempo completo que les permita generar mayores ingresos.

Por ende, el hecho de que un adolescente trabaje puede resultar tanto beneficiosos como arriesgado, puesto que todo dependerá del grado de madurez del joven, sus habilidades de organización y planificación, y muy especialmente del acompañamiento y la guía que como padres les podamos ofrecer.

Aunque trabajen y sean independientes, esto no quiere decir que ya no necesitan de sus padres, al contrario, necesitarán aún más de ellos para ayudarles a llevar a cabo un plan, que les permita trabajar y además estar al día con todos sus deberes, sin descuidar la dinámica familiar, y permitiéndoles tener tiempo de disfrute con familiares y amigos.

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