La catarsis es algo de lo que todos tenemos necesidad. Por esta razón existen procesos del cuerpo específicos para ello. Por ejemplo: el llanto, cuando las emociones -negativas o positivas- nos embargan, la risa como una manera para expresar alegría. Incluso, la catarsis es el término que utilizan los galenos para referirse a la evacuación de alguna cavidad del cuerpo por medios naturales o artificiales. Desahogo podríamos llamarle para terminar de comprender a qué se refiere la denominada catarsis.

Cuando no se realiza la catarsis necesaria, pueden ocurrir muchos desajustes en nuestras funciones emocionales y también en nuestro cuerpo a nivel físico. Está demostrado científicamente que la emociones tienen incidencia en la salud, así que no se trata simplemente de mitos o leyendas. El estado de ánimo influye mucho, por esta razón hay que mantenerse motivados y sin dejar que las situaciones externas te hagan decaer.

Existen muchas actividades catárticas que son muy saludables para mantenernos equilibrados tanto física como mentalmente. El ejercicio es una de ellas, las artes en general (música, pintura, actuación) y cualquier otra actividad que se realice por puro placer, pero ¿Sabías que escribir un diario también puede considerarse una buena estrategia?

No necesitas grandes talentos o ser un escritor virtuoso declarado. En estos casos, como en muchos otros, la práctica es la que hace al maestro. Por otro lado, el diario se realiza para ser revisado solo por uno mismo, por eso las opiniones ajenas no deben importar en lo más mínimo. A continuación, descubrirás los beneficios que te puede proveer la escritura de un diario personal:

Mejora el estado de ánimo: esto ocurre porque al escribir estás recordando las cosas vividas, pero desde un escenario donde tienes el control absoluto de las cosas. Entonces, plasmarlas desde tu punto de vista sin temor a ser juzgado puede hacer que la mente se exprese con más libertad. Cuando esto ocurre te sientes mejor acerca de ti mismo, lo que por ende aumenta la autoestima.

Cuando recuerdas tus triunfos, logros, alegrías y aquello que has obtenido que te da felicidad, la revives, te recuerdas a ti mismo que eres capaz de alcanzar lo que te propongas. Esto definitivamente te da una motivación extra. Si crees que esto te hace falta, mira en Gananci un listado de grandes frases motivadoras para darte el empujón que necesitas.

Esto no ocurre de un momento a otro, quizá las primeras veces tengas que pasar por la etapa de reconocimiento y te cueste un poco textualizar aquello que pasa por tu mente. Pero es parte del proceso, con el tiempo, se te hará más sencillo cada vez.

Ayuda a analizar las situaciones desde otros puntos de vista propios: cuando escribes, empiezas a pensar mucho mejor las cosas, lo que te da un escenario de reflexión y análisis ideal para abrirte ante otras ideas que puedan surgir de ti mismo.

Aprendes: al hacer catarsis por medio de la escritura aprendes de ti mismo más de lo que te puedas imaginar ya que repasas actividades realizadas en el pasado. Eso te ayuda a ver claramente cuáles fueron las situaciones en las que cometiste errores y poder corregir esa manera de actuar para las próximas ocasiones.

Comparas: si llevas un diario puedes conocerte mucho mejor a ti mismo. Especialmente cuando no solo te encargas de escribir, sino también te tomas el tiempo de leer lo escrito para saber cuál ha sido tu avance en el tiempo con respecto a diversas situaciones. Esto no es para juzgarte a ti mismo, sino para alegrarte de tu crecimiento y desarrollo o, en caso de que lo amerite, tomar medidas que te ayuden a mejorar en los aspectos que tú consideres.

Te ayuda a ser más creativo: no solamente a nivel de la escritura -en el que también inevitablemente empiezas a crecer-  sino también en la resolución de los problemas que se te puedan presentar, porque para poder escribir necesitas pensar, lo que pone tus neuronas a ejercitarse constantemente.

Técnica de desahogo: quizá quieres decirle cosas a personas que ya no están contigo físicamente o a aquellos con quien no tienes la confianza necesaria. Escribir tus sentimientos y emociones te ayudará a drenarlos casi tan bien como si se lo dijeras en la cara a otros, pero sin necesidad de tener que pasar por eso.

Expresarte te proveerá una sensación de alivio y tranquilidad, sobre todo cuando lo haces en tu propio diario, donde no tienes necesidad de dejar nada por fuera por miedo a lo que otros pensarán.