conflicto en tu relación de pareja

Consultas frecuentes que recibo de la comunidad en Psicología en Acción, amigos, conocidos, parientes, agregando a esto experiencia de vida, han sido mi inspiración para escribir este artículo.

Después de un tiempo de relación, aunque uno no lo busque, pida o quiera, se presentan pequeñas discusiones a raíz de malos entendidos, y que no siempre podemos predecir ya que no siempre estamos en la misma página, aunque estemos en el mismo libro y que se transforman en conflicto.

Basado en las experiencias y relatos de nuestros seguidores, he podido analizar muchísimas cosas, y gracias al poder de la comprensión y mucha paciencia, te puedo brindar 10 consejos para cuando hay un conflicto en tu relación de pareja.

Primero quiero aclarar la diferencia entre conflicto y mal entendido.

El conflicto es un fuerte desacuerdo que viene acompañado de una fuerte discusión, pelea, oposición o confrontación.

Los malos entendidos son fallas al comprender algo correctamente, lo cual distorsiona lo que sucedió, a raíz de una idea, utilizando la lógica o experiencias, generando de esta forma una discusión, la cual no siempre se transforma en un conflicto.

Los conflictos en nuestra relaciones aparecen cuando  lo que uno espera de la otra persona, no llega. Cada persona que entra en una relación tiene ciertas expectativas. Estas expectativas pueden ser basadas en experiencias previas, la infancia y la adolescencia, o basadas en las cosas que tu piensas que deben ser de una forma específica.

El asunto es que dos personas no piensan igual, no importa que tantas cosas tienen en común.

Muchas relaciones ven el conflicto como un momento para desahogarse, así sea porque ya estaban buscandolo, o porque estan alterados o porque se sienten amenazados.   Cuando nuestro ego se siente amenazado, activa nuestros sensores de respuesta y normalmente es el activador de un conflicto.   A veces es muy difícil resolver una situación de conflicto, haciendo que el mismo empeore.

En vez de ver el conflicto como una amenaza en la relación, ¿Que pasaría si vemos el conflicto como una oportunidad y una señal de crecimiento para la relación?

Para lograr esto es un requerimiento entender y aceptar que el conflicto inevitablemente sucederá en una relación íntima, pero la única forma de que esto suceda, es no compartir tu opinión, lo cual NO es saludable, ni recomendable.

De acuerdo a esto, lo mejor es que nos enfoquemos en compartir las opiniones de una manera productiva y no conflictiva.

¿Cómo se hace eso?

1. No le heches leña al fuego a cosas que no tienen relevancia.

En vez de hacer, de cada pequeña situación una montaña, acepta no tener una confrontación o una pelea a menos que sea REALMENTE importante.  Comprende que no cada desacuerdo necesita transformarse en una fogosa discusión. Desde luego, esto no significa que te inclines a las demandas de la otra parte cuando es algo que sientes que es muy fuerte y significativo para ti. Sin embargo, toma el tiempo de preguntarte y determinar  la importancia del tema que esta generando la molestia.

2. Comprende y acepta.

Si te encuentras en medio de un conflicto, intenta recordar que la otra persona que está en esta situación viene con una mentalidad llena de experiencias y pasados distintos a los tuyos.   Tu no has estado en los zapatos de la otra persona, y mientras intentas colocarte en ellos, tu pareja es la única persona que puede explicarte su posición.

3. Comprende y ten paciencia.

De seguro, es difícil recordar que existe algo llamado paciencia, cuando estas en medio del asunto.  Pero intenta detenerte, respirar profundo, hechate agua fría en la cara, toma un pequeño descanso, espera, respira nuevamente y determina otro momento para retomar la discusión cuando la tensión entre las partes haya disminuido, lo cual en la mayoría de los casos es la mejor forma de lidiar con la situación.

4. Varía las expectativas.

Esto no significa que tengas bajas expectativas, pero si es aclarar que debes tener en mente que puedes tener diferentes expectativas. La mejor forma de hacer esto, es tener claro y preguntarse cuales son las expectativas de la contraparte en el escenario.  Nuevamente, te recuerdo, no asumas automáticamente o por lógica común, que ambos vinieron con las mismas expectativas a la situación.

5. Recuerda que ambos merecen paz y armonía.

Lo más probable, es que ambos quieran estar nuevamente en su camino juntos y tener una relación de paz y armonía. También recuerda los sentimientos de interactividad  y conexión que tienen en común y que deseas sentir.  Es difícil sentirse amenaza de la otra parte, cuando puedes visualizar todo lo que los une y que ambos andan en busca de los mismos resultados.

6. Concentrate en el comportamiento de la otra persona y no en sus características personales.

Los ataques directos y personales son más perjudiciales y duraderos.  Es mejor hablar del comportamiento que te generó la molestia en vez de señalar que está mal en la personalidad de la otra persona.

7. Identifica lo que la otra persona quizo hacer con su acción, en vez de lo que tu percibiste que significaba su acción.

En la mayoría de los casos, tu pareja no está tratando de herirte deliberadamente. Identifica que salir con heridas sucedió a raíz y producto de la acción que generó la situación incómoda.

8. Ten presente que el objetivo es resolver el problema, más que ganar una batalla.

Resiste la necesidad de llevar la contraria solo porque sí, tal cual, solo porque sí.  Ten presente que es mejor estar feliz que tener la razón.

9. Acepta la respuesta de la otra persona.

Después que has compartido lo que sentiste, indicando lo que las acciones de la otra persona significan para ti, acepta sus respuestas.  Si te dicen que lo que entendiste y recibiste de la acción no era como tu lo percibiste, dale valor a esa respuesta.

10. Dejalo en el pasado.

Cuando cada parte ya ha tenido la oportunidad de compartir su punto de vista, mutuamente acepten dejarlo ir.  En el mejor de los escenarios, su discusión terminará de una manera satisfactoria para ambas partes.  Si no es así, es posible que desees retomar la conversación posteriormente.  Cuando tomes esta decisión, preguntate que tan importante es para ti dejar pasar esto, brinda lo mejor de ti, en vez de traer la situación otra vez en conflictos futuros.


Los conflictos pueden ser angustiosos. Si aprendes a ver los conflictos como una oportunidad para crecer, te puede ayudar a crear un vínculo más fuerte y profundo en tu relación.

La mayoría de estos consejos también aplican a situaciones de conflicto en el entorno laboral. La paciencia, aprender a escuchar, aprender a dar opiniones sin ofender y sin ataques a la personalidad, son claves para enfrentar conflictos entre colaboradores.

***Si te gustó este artículo, suscríbete a nuestro boletín semanal donde recibirás temas que son de tu interés, al igual que podrás colaborar con ideas y recomendaciones para nuestro equipo de escritores.

Para suscribirte completa el siguiente formulario con tu nombre y dirección de correo electrónico.