7 formas de saber cuando tu alma esta llorando- Psicología en Acción

¿Sientes un caos a tu alrededor? ¿Tratas de hacer las cosas, pero casi nada tiene sentido? ¿Nada cuaja como debe cuajar a pesar de las expectativas y planes de antemano? ¿Has sentido cuando tu alma está llorando?

Todos pasamos por momentos difíciles algunas veces, esto te ayuda o te condena; tu eliges cuál de las dos deseas. Pero también a veces te arrastra la culpabilidad, de cosas pasadas o actuales; sin saber cuando tu alma está llorando.

Te vas llenando de una carga pesada y se va acumulando de una manera tan rápida en tu corazón y en tu alma. Sin darte cuenta sientes el mundo encima de ti.

Te bloqueas muchas veces y no sabes como hacer para liberarte de todo el peso que sientes en tu alma.

Entonces llega un momento en que tu corazón trata de decirte a gritos muchas cosas. Pero tú en estos momentos no eres capaz de escucharlo como debe ser; pues este peso te está ahogando.

Tu corazón se entristece porque no logra conectarse contigo como antes lo hacía. Trata de hablar contigo, de decirte que todo es parte de tu superación, sanación y crecimiento. Que No te rindas; y que solo estas en un proceso de transformación. Pero tú quizás en este momento no eres capaz de entenderlo al 100%. Ahí es donde tu alma empieza a llorar y cuando tu alma está llorando, lo hace de las siguientes formas:

1- Piensas que el Universo o Dios está en tu contra:

Pasas por muchas situaciones que te hacen sentir que algo está en tu contra. Sientes que todos conspiran contra ti. Te reprimes y te llenas muchas veces de ira; porque no logras entender porque te suceden tantas cosas a la vez.


2- Sientes que todo te sale mal a pesar de que tratas de hacer todo de la mejor manera:

Tratas de hacer muchas cosas y algunas te salen mal. No obtienes los resultados que siempre estás acostumbrado (a) a tener. Obviamente porque no estas conectado (a) con tu interior. Te frustras y crece en ti un sentimiento de impotencia.

Te acusas porque algo no te ha salido como esperabas. Todo lo ves mal.

Te vas creando una imagen negativa de ti mismo (a), que no te ayuda en nada.


3-Tus relaciones ya no son como antes. Simplemente se enfrían:

Sin darte cuenta cuando tu alma está llorando, las relaciones de familia, pareja o amistades; entran en una serie de conflictos que quizás no logras entender.


Estas como un animalito temeroso, porque anteriormente ha sufrido o porque esta sufriendo. En estos momentos no logras ver en ellos lo que veías antes.Tu percepción cambia porque tus actitudes han cambiado.

No logras asimilarlo y se van creando conflictos a tu alrededor. Prefieres escapar de estas personas, porque en estos momentos no confías al 100% como antes lo hacías y tratas de rodearte de otras personas que muchas veces son toxicas.

Piensas que los que  están a tu lado ya no te llenan como antes. Luego pasan a ser los últimos con los que quisieras estar a pesar de que te brinden paz y tranquilidad.


4- Sientes que tu vida no tiene sentido:

A pesar de que tratas de mantener un balance de todo lo que estás haciendo, muy en el fondo no te sientes feliz. No estas disfrutando de tu vida como antes lo hacías. Pierdes interés por muchas cosas.

Te aíslas y lo peor de todo es que te empequeñeces. Te opacas y olvidas la luz que yace dentro de ti.


5- Tus actitudes no van de la mano con tus sentimientos y algunas veces son negativas y autodestructivas:

Pasas por un choque de emociones: de momentos estás bien, te sientes alegre, sientes tranquilidad. Pero otras veces sientes ansiedad, depresión, vulnerabilidad, molestia, frustración, estrés. Tomas actitudes o represalias contra ti o hacia los demás. A pesar de tener sentimientos hermosos o positivos dentro de ti. Este tipo de emociones que son creadas por tu ego, manchan todo esto. Te desequilibran totalmente y sin darte cuenta muchas veces, que te haces daño y haces daño a los demás.


6- Prefieres hacer una y mil cosas y encerrarte en una burbuja:

Antes disfrutabas de muchas cosas. Sacabas tiempo para hacer cosas diferentes a la rutina del día a día o del trabajo.

Ahora simplemente prefieres “ocuparte” en mil cosas y te olvidas de darte tiempo a ti mismo(a) y a tus seres queridos. A descubrir lo hermoso que puede haber en las pequeñas cosas.

Te sumerges en un estado de auto depresión, detrás de la máscara  de los compromisos. Esto no permite que las cosas fluyan como deben fluir, porque te estas olvidando del ser más importante. Te estas olvidando de ti mismo(a), de lo que vales y esto te bloquea en todos los aspectos.


7- Tu alma llora porque no estas recordando quien eres en verdad:

Por ultimo tu alma y tu corazón sufre un desbalance cuando te olvidas de lo que existe en tu interior. Cuando te olvidas de que eres hijo de Dios. Que el universo responde a tu favor si así lo deseas y que como hijo de Dios eres capaz de crear y hacer cosas maravillosas.

Te olvidas de la maravillosa esencia que yace dentro de ti y te sumerges en un abismo que no sabes como salir.


Nuestro miedo más profundo no es el de ser inapropiados. Nuestro miedo más profundo es el de ser poderosos más allá de toda medida.
Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, lo que nos asusta.


Volver al amor de Marianne Williamson

Cuando te autocastigas a ti mismo, por errores pasados o actuales, por miedos, por culpabilidad; cuando no perdonamos  a los demás o no te perdonas por algo ocurrido, tu alma empieza a llorar.

Tu alma te grita a voces: ¡Por favor no hagas esto! Recuerda: todo sufrimiento puede ser transformado en algo maravilloso…Ten fe…confía en Dios… Recuerda que toda herida puede sanar y que todo desamor se convierte en amor verdadero. Pero en esos momentos, muchas veces ignoras ese grito que viene de tu interior y no te dejas guiar por esa voz.

Por esto muchas veces repites patrones o pasas por situaciones similares del pasado. Porque piensas que si te dejas guiar por el corazón y tu alma, serás más vulnerable antes los demás. Y esto es un error grandísimo.

Si estás pasando algunas de estas cosas es hora de reaccionar, ya que de esto dependerán tus decisiones presentes y tus vivencias futuras.

No permitas que todo esto te arrastre a donde no deseas ser arrastrado. Préstale atención a lo que te dicta tu alma y tu corazón. ¡Despierta y Amate! Depende de ti transformar todo lo que hay a tu alrededor.