¿Qué es somatizar o somatización?

Muchos hemos escuchado el término somatizar o “estás somatizando”; pero a qué se refiere esto? Somatizar o trastorno de somatización es un diagnóstico psiquiátrico refiendose simplemente cuando las personas se quejan de dolores o alguna molestia física que no tienen una causa real física.

Estas personas suelen tener conflictos psicológicos internos que expresan a través de síntomas orgánicos. Los síntomas aparecen de forma crónica y comienzan antes de los 30 años, además desajustan de forma bárbara la vida de las personas.

Durante la exploración médica no aparece ninguna enfermedad o bien si aparece alguna no explica todos los síntomas. Para que se diagnostique el trastorno es necesario que se cumplan todos estos criterios:

  • Dolor en cuatro zonas diferentes (por ejemplo, cabeza, abdomen, espalda y pecho) o en cuatro funciones diferentes (por ejemplo, dolor menstrual, dolor al orinar, dolor durante las relaciones sexuales, etc.).
  • Dos síntomas gastrointestinales diferentes del dolor (por ejemplo, náuseas y vómitos).
  • Un síntoma sexual y reproductivo que no sea dolor.
  • Un síntoma psiconeurológico (por ejemplo, parálisis, afonía, retención urinaria… de origen psicológico).

Estas personas no suelen ser conscientes de que su problema principal es psicológico y buscan ayuda médica. Aunque a veces sus síntomas les reporten ganancias secundarias, no es raro que se sientan culpables y duden de su capacidad y valor personal.

No debemos confundir este trastorno con el trastorno de conversión. El trastorno de conversión es muy parecido pero su aparición suele estar asociada a algún acontecimiento estresante, los episodios suelen ser breves, recuperándose totalmente en el plazo de un mes o menos. En la mayoría de los casos no vuelve a repetirse, aunque en otras ocasiones los síntomas pueden volver a aparecer al cabo del tiempo.

Ejemplo, un chico tiene un juego sumamente importante y está muy preocupado ya que todos sus amigos y familia lo irán a ver; de pronto se levanta de la cama y se da cuenta que no puede mover un pie del dolor tan grande que tiene en el mismo. Es un dolor tan irresistible que le dan nauseas y hasta se marea.

Otro ejemplo puede ser cuando un niño junto antes de ir a la escuela, le da un fuerte dolor de estómago. Esto es un reflejo de un sentimiento de incomodidad o miedo referente al sitio o las personas en él.

Generalmente ante estos trastornos se debe consultar con un especialista en la materia para que nos brinde ayuda profesional. Sin embargo debemos al menos sospechar que lo estamos padeciendo para así lograr una recuperación.

El pensamiento positivo puede ayudarte a darte cuenta de tu realidad y más si te has hecho exámenes médicos y los mismos no demuestran una enfermedad médica en sí. Estudia más a fondo tu mente y ahí encontraras la respuesta.