Pedir un tiempo
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Es común que en las relaciones de pareja o relaciones amorosas, de vez en cuando las parejas discutan, porque como individuos diferentes que somos, no se puede estar de acuerdo todo el tiempo con la otra persona.

Cuando esto ocurre, cada pareja tiene sus mecanismos o herramientas para solucionar el problema o terminar la discusión, y seguir adelante.

Ahora bien, cuando las discusiones se hacen cada vez más frecuentes y se llega a un punto de la relación que se siente incómodo para alguno de los miembros de la pareja, también es común que esa persona pida el famoso “tiempo”.

Usualmente, cuando una persona pide un tiempo en una relación, lo hace explicando que necesita de ese espacio para reflexionar y pensar acerca de las cosas que están fallando y buscar una solución.

Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones no suele ser así, y ese famoso tiempo tiene un trasfondo. Cuando se pide un tiempo en una relación, usualmente es porque se ha llegado a un punto de quiebre, del que es difícil recuperarse (aunque no imposible), y tendemos a creer que se hace con la intención de mejorar la relación.

Lo que no sabemos (o no queremos aceptar) es que normalmente cuando una persona pide un tiempo, lo hace porque algo sucedió o ha venido sucediendo que conlleva a que ya no se sienta cómodo con la relación, recurriendo entonces al famoso “tiempo” para intentar ponerle fin al noviazgo, pero tratando de no lastimar demasiado a la otra persona.

Se pide un tiempo no para verdaderamente reflexionar sobre lo que ha pasado y cómo puede mejorarse, sino más bien para no causarle mayor dolor a la otra persona e ir preparando el terreno para el verdadero fin, bajo la creencia de que hacerlo de esa forma lo hará menos doloroso y así evitar una reacción negativa.

Lo cierto es, que sea cual sea la forma en la que se termine una relación, igualmente va a ser doloroso.

Incluso, de lo que no nos damos cuenta es que es aún más doloroso pedirle un tiempo a la pareja, porque dejamos a la otra persona en un estado de incertidumbre, y con las falsas esperanzas de que en algún momento volverán a estar juntos.

En cierta forma lo único que se logra al pedir un tiempo, es prolongar la agonía del no saber.

Ahora bien, aunque en la mayoría de los casos sea esto lo que suceda, también hay personas que realmente lo hacen con la intención de pensar mejor las cosas y buscar formas de mejorar la relación, o porque se sienten tan abrumados quizás por otros factores, que necesitan un tiempo alejados o un tiempo para sí mismos, para centrarse en sus necesidades y crecer, y así estar en un estado óptimo para seguir con la relación de pareja.

Lo cierto es, que tendemos a sentir mucho miedo a la hora de terminar una relación, y buscamos cualquier excusa para no hacerlo tan difícil.

Sentimos miedo principalmente porque no queremos dañar al otro, no queremos que tengan una reacción negativa hacia nosotros, o que su concepto de nosotros cambie, sobre todo si se trata de una relación en la que aún hay algún tipo de vínculo o afectividad, pero nos hemos dado cuenta que ya no funciona.

Lo importante a saber es que cuando sintamos la necesidad de pedir un tiempo, lo hagamos realmente desde la intención de mejorar, de reflexionar, de pensar las cosas con “cabeza fría” e intentar encontrar soluciones, así nos demos cuenta al final que lo mejor es terminar; y no hacerlo desde la postura de querer dar fin a la relación pero sin lastimar a la otra persona, ya que los estaremos lastimando mucho más al crear falsas esperanzas y prolongar su dolor.

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Psicóloga egresada de la Universidad Rafael Urdaneta de Maracaibo, Edo. Zulia (Venezuela) desde hace 5 años. Especializada en el área infanto-juvenil y familiar, con estudios en Duelo, Crianza, Pedagogías Alternativas y Certificada como Psicoterapeuta Existencial por el Colegio Latinoamericano de Psicología Comprensiva. Actualmente trabajando en la línea de Reeducaciones Psicopedagógicas para niños y adolescentes con diagnóstico de TDAH.

  • EJ RT

    es bueno aprender y culturizarse con tus buenos post Andrea, gracias por compartir tu conocimiento con nosotros!

  • noreana g. vidal

    me parece sumamente fascinante esta APP estoy esperando mi título de licenciatura en psicología