Beneficios de una “paternidad activa”

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Paternidad Activa
©: dglimages / 123RF Stock Photo

Cuando se tocan temas de niños, es común que normalmente sean las mujeres las que salen a la palestra y se muestren como las más interesadas. Pocos son los hombres, o más bien los padres, los que se involucran en los temas de crianza, porque hemos adquirido la idea de que esto es más que todo responsabilidad de la mamá. Acá vamos a discutir la importancia de la presencia de los padres en la crianza y todos los beneficios que trae una “paternidad activa”

Usualmente cuando hago referencia a esto se suele generar un poco de polémica, porque se entiende como si estuviera minimizando el papel de las madres. Ahora, si bien es cierto que las madres cumplen un rol fundamental e importantísimo en la vida de los hijos, también es cierto que este rol lo hemos glorificado.

Frases como “madre solo hay una”, “no hay como el amor de una madre”, “los hijos son de quien los parió”, entre otras, contribuyen con esta glorificación, que, si bien pueden ser ciertas, dejan de lado al padre perdiendo éste importancia en la crianza.

Mucho nos quejamos de que los hombres no están suficientemente presentes en la vida de los niños, que la mayoría solo aportan económicamente y solo llegan a jugar con ellos, que, si cada vez hay más madres solteras el mundo porque los hombres no son responsables, y así un sinfín de quejas y críticas más. Sin embargo, ¿nos hemos dado a la tarea de saber realmente por qué pasa esto?

Socialmente el rol de los padres ha sido dejado de lado, ha pasado a segundo plano. La madre es quien lo lleva en su vientre por 9 meses, cuando nace es quien provee alimento, es quien se angustia cuando el niño enferma, es quien soluciona conflictos que involucran a los pequeños, y así sucesivamente; porque así nos lo han enseñado.

Y es que desde las leyes laborales con respecto a los permisos de maternidad y paternidad, en las que el hombre es obligado a trabajar casi inmediatamente después de que su hijo o hija nacen, en la mayoría de los países; dificultando de esta forma el establecimiento de esa importante conexión con mamá y también papá que un niño en sus primeros meses necesita.

Entonces, en muchos casos no es necesariamente que los hombres sean irresponsables, ni que los padres no son tan importantes, lo que de verdad sucede es que como sociedad no les hemos dado la oportunidad de verdaderamente involucrarse.

Y es que, si supiéramos de todos los beneficios que un niño puede gozar cuando es criado con una paternidad activa, seguramente serían muchas más las mujeres quienes se apoyen en sus parejas o padres de los niños en la crianza, y muchos más los hombres los que sientan las ganas y el permiso de involucrarse.

Por ejemplo, diversos estudios actuales demuestran que los hijos o hijas de padres que participan activamente en su crianza, tienen mayores habilidades para resolver conflictos y enfrentarse a las adversidades. Principalmente porque los padres brindan seguridad, y, al ser los hombres más racionales que las mujeres (las mujeres somos más emocionales) enseñan con el ejemplo a los niños a usar su razón y controlar sus emociones a la hora de solucionar problemas o enfrentarse a los retos.

Por otra parte, también son capaces de lograr un mejor desempeño escolar, puesto que cuentan con dos fuentes de apoyo para ello. Muchas veces las madres están tan agotadas del día a día, que cuando llega el momento de hacer las tareas con los hijos o estudiar con ellos, sin querer, se dejan dominar por el estrés y suelen ser momentos de mucho conflicto.

Cuando un padre interviene constante y consecuentemente en este tipo de actividades, por un lado, los niños se sienten más motivados, y por el otro alivia un poco la carga de mamá logrando que todo se desarrolle en un ambiente más armonioso. ´

Para los niños, el tener a ambas figuras activamente presentes en sus vidas, favorece su desarrollo cognitivo y emocional, resultando en niños y niñas con mejor autoestima, mayores habilidades sociales y motivación al estudio.

Todo esto sin dejar de lado que los niños aprenden del ejemplo. El ver a un padre, su propio padre tan involucrado en su crianza, les ayuda a desarrollar relaciones más sanas con su entorno y sus futuras familias. Para los niños será el mejor ejemplo de cómo un padre debe actuar, y para las niñas un punto de partida para el tipo de hombre que quieren para ellas mismas.

Así que, si lo vemos desde ese punto de vista, una paternidad activa no es solamente beneficiosa para los niños, sino además para la sociedad en general.

Por fortuna, aunque ha sido de forma lenta pero segura, el mundo está avanzando en este sentido. Países como Suecia, Alemania y Noruega, tienen excelentes políticas con respecto a los permisos laborales de maternidad y paternidad, que permiten y fomentan la presencia de los padres activamente en la vida de los niños.

Por ejemplo, en Suecia, estos permisos tienen una duración de más de un año (16 meses) compartidos entre padre y madre, tiempo en el cual perciben el 80% de su salario. Además de esto, los padres tienen la obligación de tomarse 60 días de permiso más 10 días laborables una vez que el niño o niña haya nacido. Es decir, por lo menos entre los primeros 2 y 3 meses es obligatorio que los padres se queden en casa ayudando a mamá, percibiendo aún un gran porcentaje de su salario.

Este tipo de acciones son las que contribuyen a la paternidad activa, porque de entrada estamos destacando el rol del padre como cuidador, e invitándolo a involucrarse tanto como la madre en la crianza de sus hijos. La invitación es a tomarlo como ejemplo, y, aunque no podamos disfrutar de este tipo de permisos en nuestros países, saber y entender que los niños necesitan de sus padres tanto como de sus madres, y que estar activamente presentes será sumamente beneficioso.

Psicóloga egresada de la Universidad Rafael Urdaneta de Maracaibo, Edo. Zulia (Venezuela) desde hace 5 años. Especializada en el área infanto-juvenil y familiar, con estudios en Duelo, Crianza, Pedagogías Alternativas y Certificada como Psicoterapeuta Existencial por el Colegio Latinoamericano de Psicología Comprensiva. Actualmente trabajando en la línea de Reeducaciones Psicopedagógicas para niños y adolescentes con diagnóstico de TDAH.